La polla monstruosa de papá peludo explota en el Gloryhole: ¡la carga que lo inunda todo!
- 21 ene
- 2 Min. de lectura
Hay un tipo de papá que simplemente te rompe el cerebro: grande, rudo, peludo hasta la raíz y tan jodidamente cachondo que apenas puede pensar con claridad.
Ese es precisamente el que apareció hoy tras el biombo. Lo oyes primero: su respiración agitada, el húmedo roce de su mano sobre su miembro, sus silenciosas maldiciones en voz baja. Luego, finalmente, esta bestia peluda se abre paso por el agujero glorioso.
Grueso. Venas como cables. Un arbusto oscuro y salvaje lo enmarca, casi llenando todo el agujero. La cabeza ya reluciente de líquido preseminal, palpitando con cada latido. Tan duro como una piedra que el prepucio apenas se retrae: pura hombría en carne viva.
Lo ves apoyarse contra la pared, con las caderas empujando hacia adelante, más profundo... como si quisiera follar a toda la maldita cabina. Un gemido profundo y áspero se escucha: "Joder... tómalo..."
Y entonces empieza. Lento al principio, luego más rápido. Sus pesados y peludos testículos golpean rítmicamente contra la madera, sus venas se hinchan aún más. Casi se puede oler la nube de testosterona que llena el aire.
De repente, todo se tensa. Todo su cuerpo se sacude. Un gruñido animal, y luego la explosión .
Cuerda tras cuerda. Hebras gruesas, blancas y cremosas se abren paso por el agujero como si no hubiera un mañana. Simplemente no para. Carga tras carga, tanta que se desborda, se desliza, salpica por todas partes. Papá jadea, gime, maldice de puro éxtasis, bombeando hasta la última gota.
Cuando termina, su polla aún temblorosa, resbaladiza y peluda simplemente cuelga allí... esperando... preguntándose si llegará la segunda ronda.
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¿Qué parte te puso más duro? ¿La base peluda? ¿La cabeza palpitante? ¿O esa corrida interminable? Déjalo en los comentarios. Papá está leyendo... 😈

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